Cómo calcular la rentabilidad de mi negocio

¿Quieres saber si tu negocio es rentable y en qué cuantía? En nuestra ayuda llegan los ratios de rentablidad y en Gestorum te los vamos a explicar.

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El análisis de la situación financiera una vez creada la empresa es una tarea muy importante. Y es algo que es necesario que la hagamos bien para así no llegar a conclusiones erróneas.

En nuestra ayuda llegan los ratios de rentabilidad, indicadores que nos sirven para analizar la capacidad de un negocio para generar beneficios.

Fundamentalmente tenemos dos ratios para medir la eficiencia de nuestro negocio o actividad: el ROA y el ROE.

 

ROA: la rentabilidad económica

El ROA (Return On Assets) nos calcula cuál es la rentabilidad de nuestros activos, es decir, la capacidad que tienen por sí mismos (cómo de bien los aprovechamos) para generar beneficios.

¿Cómo se calcula?

El ROA es el cociente entre el EBITDA (los beneficios obtenidos sin incluir ni gastos financieros ni impuestos) y la suma de los activos multiplicado por 100.

ROA

EL ROA nos informa de la rentabilidad económica de nuestra empresa independientemente de la forma en que financiemos nuestros activos (ya haya sido con deuda o con nuestros propios fondos).

Si nuestro ROA es del 10%, esto nos quiere decir que por cada euro que invierto en mi negocio, soy capaz de sacarle un 10% de rentabilidad independientemente del coste de la deuda y de los impuestos que pagamos.

El ROA nos da pues una idea de lo efectiva que es nuestra actividad a la hora de convertir las inversiones que hemos hecho en ingresos.

Cuanto mayor sea mucho mejor: eso quiere decir que nuestro negocio gana más dinero y con menos inversión. ¿Cómo lo podemos aumentar? Pues básicamente de tres maneras:

  • Subiendo nuestro margen, ya se reduciendo costes o aumentando precios de venta (si tenemos margen para ello).
  • Elevando la rotación de los activos incrementando nuestras ventas, ya sea abriendo nuevos mercados o creciendo en los que ya tenemos mediante acciones comerciales.

Como normal general, podemos decir que un negocio es rentable si el ROA es mayor del 5%.

El ROA es un ratio muy utilizado por los bancos a la hora de conceder préstamos y así valorar la viabilidad de los negocios y las empresas.

 

ROE: la rentabilidad financiera

El ROE («Return on Equity») mide los mismo que el ROA pero desde el lado de los fondos propios.

Se trata de un ratio sumamente importante ya que nos indica la capacidad que nuestro negocio tiene para generar beneficios, es decir, la rentabilidad del capital que hemos invertido en nuestra empresa.

¿Cómo se calcula?

El ROE es el cociente entre los beneficios netos y los fondos propios.

ROE

Se suele decir que el ROE debe ser mayor que la rentabilidad mínima que pide un socio o un accionista a una empresa.

El ROE es un indicador que se usa mucho a la hora de compararnos con la competencia y nos muestra si somos más o menos eficaces transformando nuestro efectivo en beneficios.

 

¿ROE? ¿ROA? El apalancamiento

A la hora de medir la rentabilidad de nuestra actividad, ¿qué ratio utilizo?

Tenemos que decir que el ROA es el que mejor está posicionado al respecto, ya que mide nuestra capacidad de obtener beneficios con los activos de los que disponemos.

El ROE no tiene en cuenta el nivel de endeudamiento y ése es su gran hándicap.

Lo ideal es calcular los dos. A su diferencia se le denomina “efecto apalancamiento”, que es la medida entre deuda y rentabilidad, como usamos la deuda para incrementar la rentabilidad de nuestras inversiones.

El apalancamiento puede ser:

  • Positivo (ROE > ROA): hemos financiado parte de nuestros activos con deuda, y eso ha supuesto un aumento de la rentabilidad financiera.
  • Nulo (ROE = ROA): no existe deuda en la empresa. Los activos los hemos comprado exclusivamente con nuestros recursos.
  • Negativo (ROE < ROA): malo, ya que esto nos indica que el coste de la deuda supera la rentabilidad de nuestra actividad.

 

¿Cuándo puedo endeudarme?

En general un negocio podría endeudarse sólo en el caso de tener margen para incrementar precios, reducir costes y/o gestionar bien sus activos. Así conseguiría elevar la rentabilidad de éstos (el incremento del ROA pueda compensar el incremento del coste medio de la deuda).

En principio se puede decir que cuando nuestro ROE supera al ROA, es más seguro contraer deuda para financiar parte de nuestros activos. Importante: siempre teniendo en cuenta que el coste de la deuda no va a depender de nosotros, sino de las condiciones del mercado y las autoridades monetarias.

Es por todo esto que el endeudamiento no debe ser una constante en la gestión de nuestros negocios, sino algo puntual y estudiado.

Un elevado apalancamiento y una recesión forman un cóctel explosivo, y el crecimiento, aún siendo uno de los objetivos de un negocio, no debe ser el único.