Cómo calcular el IVA

Toda la información sobre el IVA

En el mundo de los trabajadores por cuenta propia, una de las labores más tediosas y menos divertidas es el IVA. Tanto, que a veces hasta produce miedo nombrarlo.

Cómo calcular el IVA es una de las preguntas más comunes que un autónomo puede hacerse, pero en Gestorum estamos para ayudarte y hacerte esta tarea más amena.

El modelo 303 es el único modelo que sirve para hacer la autoliquidación del IVA.

¿Qué es el IVA?

Para conocer cómo calcular el IVA, lo primero que tenemos que saber es qué es.

Las siglas IVA hacen referencia a Impuesto sobre el Valor Añadido, es un impuesto que grava el valor añadido de un producto en las distintas fases de su producción.

Se trata de un impuesto indirecto, ya que la Agencia Tributaria no lo percibe directamente, sino que lo reciben los vendedores de productos o servicios.

Y aquí es donde el autónomo entra en juego, aplicando ese impuesto a su producto o servicio, declarándolo de manera trimestral o mensual.

Probablemente estarás preguntándote cuánto es el IVA en nuestro país. En la actualidad, es el 21%, salvo que el Gobierno lo cambie de nuevo. A pesar de que el país con el IVA más alto es Hungría, con un 27%, a nivel internacional y en comparación con el resto del mundo, España se encuentra en el puesto número 19 de los más altos, igualando países como Argentina, Bélgica o los Países Bajos.

¿Cómo funciona el IVA?

El IVA va sumándose a lo largo de la cadena de producción, ya que pasa por diferentes partes de su fabricación y el importe se va añadiendo, de forma que cada empresa que forma parte de este proceso, incluye el porcentaje de IVA que se corresponde con el servicio que ofrece.

De este modo el consumidor final pagará el IVA completo, es decir, el IVA general del 21%. Aún así, el IVA es más alto o más bajo dependiendo de si es un producto más o menos básico.

¿Qué tipos de IVA hay en España?

En nuestro país existen tres tipos de IVA que se aplicará a unos determinados bienes o servicios y debemos de conocer qué tipo vamos a aplicar en cada caso.

En general, cuanto más básica sea la necesidad de un bien o servicio, menor será el IVA que se aplicará.

Los tipos son los siguientes:

IVA superreducido del 4%

Este es el IVA que se aplica a los productos considerados de primerísima necesidad. Entre estos se encuentran el pan, la leche, los huevos, la fruta, la verdura, los cereales y el queso. También se benefician de este tipo de IVA los periódicos, las revistas y los libros no publicitarios, prótesis o aparatos de ayuda a personas con discapacidad (sillas de ruedas, etc.), medicamentos de uso humano, e incluso servicios de tele asistencia, Viviendas de protección oficial o arrendamientos.

IVA reducido del 10%

En la lista de productos con este tipo de IVA se encuentra un largo número de bienes. Incluye alimentos en general, transporte de viajeros y equipaje, servicios de hostelería, dentista, gafas, lentillas, edificios, reformas…

También se incluyen los bienes para actividades agrícolas o forestales: agua, medicamentos para uso animal, productos sanitarios, servicios de comida y servicios de limpieza de vías públicas, entrada a bibliotecas, galerías, museos, servicios de reforma.

En el IVA reducido están incluidos todos los alimentos para la nutrición humana y animal. La exclusión principal actualmente es para el tabaco y las bebidas alcohólicas, ambos con un IVA del 21%.

IVA general del 21%

Este IVA presenta el porcentaje más elevado, y se aplica a todos los productos y servicios, exceptuando, por supuesto, los que se encuentran en el tipo superreducido o reducido.

En este tipo de IVA se incluyen productos como el calzado, los electrodomésticos, ropa, fontanería…

¿Quién interviene en el IVA?

En el IVA intervienen dos personas:

Por un lado, los contribuyentes, quienes pagan el impuesto con su dinero. Y, por otro lado, los sujetos pasivos. Estos son los empresarios y profesionales, que recaudan el impuesto y lo ingresan en la Agencia Tributaria.

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Cómo calcular el IVA

Cuando sepamos el IVA que debemos aplicar, es tan sencillo como calcularlo. Esta es una tarea más pesada que complicada.

Lo indispensable es aplicar una serie de fórmulas matemáticas (muy sencillas) para dar con la cantidad que incluiremos en el concepto de IVA soportado (IVA que podremos pedir que se devuelva) o restar al IVA repercutido en la declaración trimestral, o cobrar por nuestros servicios como IVA devengado.

Para calcular el IVA multiplicaremos el precio que establezcamos por el porcentaje de IVA que corresponda a nuestro producto, expresando el porcentaje en decimales.

Te explicamos cómo calcular el IVA con un ejemplo:

 

  • Queremos calcular el IVA de un producto de 100 euros
  • En este caso, aplicaremos el IVA general del 21%
  • Para expresarlo en decimales correctamente, dividiremos 21/100=0,21
  • El IVA resultante son 21 euros
  • Por tanto, el precio de nuestro producto + IVA será de 121 euros.

Por el contrario, hay ocasiones en las que decidimos poner un precio de venta redondo. Aquí debemos calcular qué parte del precio de nuestro producto o servicio es el IVA. En este caso, tendremos que hacer la operación inversa.

Te lo explicamos con un ejemplo:

 

  • Nuestro producto tiene un precio final de 200 euros.
  • En este caso, el IVA es del 21%
  • Calculamos el importe sin IVA: 200/2,1
  • El importe resultante sin IVA: 165,28 euros

Desde Gestorum esperamos que este artículo te haya servido de ayuda para conocer más acerca de este impuesto.